Autor Tema: Crónicas del Orbe Oscuro  (Leído 218 veces)

Desconectado Kael Valente

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Crónicas del Orbe Oscuro
« en: 10 de Junio de 2017, 01:47:25 pm »
Os pongo aquí una pequeña ambientación que se me ha ocurrido. No tiene sistema ni nada, solo son cosas que he ido escribiendo.

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EL ORBE OSCURO

EN EL PRINCIPIO
Se saben muy pocas cosas anteriores al inicio de la Cruzada. Sólo unos pocos volúmenes de La Ciudadela guardan fragmentos del mundo anterior a la llegada de los Señores de la Oscuridad. Se sabe que antes de que apareciese el Abismo, el mundo era grande y lleno de vida. Una gran diversidad de pueblos, ciudades y culturas plagaban la existencia, y los Cielos gobernaban sobre el Orbe con justicia. Y entonces llegaron las tinieblas.
   Tres son los Señores Oscuros. Llamados los Sin Nombre, pues sólo se les conoce por sus títulos: el Señor de las Bestias, amo de monstruosas criaturas; el Señor de los Espejos, la mentira y locura son sus armas, y el Señor del Abismo, el regente de las tinieblas y el Señor entre los Señores Oscuros. Ellos y sus vasallos liberaron los poderes de la oscuridad sobre el Orbe, corrompiendo y destruyendo a su antojo. La humanidad respondió y así comenzó la santa cruzada.
   Del principio de la guerra sólo se sabe que las victorias fueron pírricas y las pérdidas enormes. Reinos enteros caían en cuestión de días, millones morían sin remedio, nada parecía poder hacer frente a las hordas de la oscuridad. Muchos de los nuestros, presas del pánico, prefirieron doblegarse a las tinieblas que mantener la lucha. Aliados con aberraciones, espectros y devoradores, sus conquistas fueron inmensas, relegando a la humanidad a los confines de la creación.
   Sólo la intervención directa de los Cielos, con su último aliento de poder, pudo detener temporalmente su poder. Gracias a los Manuscritos Sagrados la humanidad supo del arma necesaria para enfrentarse en igualdad de condiciones al Abismo. Aunque tarde, nos organizamos y dimos respuesta. La unificación de los restos de la humanidad no fue sencilla ni pacífica, pero fue la única acción posible frente a un enemigo que todo lo podía.
Mientras la guerra continuaba, la retaguardia de la humanidad viajó hasta encontrar el lugar donde asentarse y allí fundaron el Reino de  Edén.

TERRITORIOS
   El Reino de Edén se encuentra en una pequeña península llamada Pontia, protegida en su frontera terrestre por una cordillera montañosa conocida como Altar. A parte de la península forman parte del reino la isla de Telos y  la isla de Cirio. Hace siglos que la humanidad se ve confinada en ese territorio. Todo lo que excede de sus fronteras o bien se encuentra dominado por las hordas del Abismo o son tierras sin ningún valor.
   Más allá de la cordillera de Altar se encuentra La Nada, un desierto cuyo fin se ha perdido en la memoria de los habitantes de Edén. Sólo se sabe tras ella se encuentra el Abismo, la herida abierta en el Orbe desde donde se extendió la oscuridad. La Nada funciona a modo de tierra de nadie entre la frontera del reino y los dominios de las tinieblas. A pesar de no haber conseguido ninguna victoria significativa en décadas, las marcas del reino siempre han resistido, tanto en tierra como en mar.
   El mar que rodea la península de Pontia y sus islas, el mar Crisma, son aguas navegables y con bancos de pesca que nutren al reino. En sus fronteras, cerca ya de los dominios de los Señores de la Oscuridad, las aguas pierden toda vida y resulta en extremo peligroso navegarlas, ahí las aguas reciben el nombre de mar Muerto.
   El clima y terrenos del Reino de Edén  son los últimos vestigios de lo que antiguamente fue el Orbe; temperaturas templadas, inviernos suaves, tierra fértil y verde. Fuera del reino, sólo hay tierras yermas y páramos. Las tinieblas corrompen y absorben todo atisbo de vida allá por donde pasan. 


REINO DE EDÉN
   Pontia se divide en dos regiones: Pontia del Norte y Pontia del Sur, siendo esta última la región más pobre y despoblada al estar más próxima a las marcas.
Dentro de Pontia del Sur, es en Altar donde se encuentra la más grande fortaleza del reino; Último Bastión, aunque llamarla fortaleza es no hacer honor a su valía. Se trata de un conjunto de complejos militares excavados en las montañas sobre los restos de la que fue la fortaleza en donde se paró el avance de las tinieblas.  Funciona a modo de puesto de control fronterizo y primera línea defensiva. Es allí desde donde los cruzados llevan a cabo la guerra.
   En Pontia del Sur está también la ciudad de Mitra, la única como tal en la región. Se trata de una ciudad fuertemente influenciada por la vida castrense, más si cabe que el resto de ciudades del reino. Es allí donde herreros y armeros hacen su vida, proveyendo de pertrechos y armas a los cruzados y soldados. Es una ciudad poco dada al arte, la arquitectura estilística y demás cuestiones que se alejen del pragmatismo militar. Al contrario que en las otras ciudades del reino, en Mitra no existe gobernador civil, sino solo militar.
   Pontia del Norte supone casi una tierra diferente en comparación con su hermana del sur. Se trata de una región mucho más grande, con un suelo fértil y una vegetación frondosa. Allí es donde se asientan el resto de ciudades y donde viven la mayoría de los habitantes del reino.
La ciudad más grande, y capital del reino, es Jerusalem. Fundada hace más de tres siglos, es el centro social, militar, cultural y económico del reino. Una cuarta parte de la población vive entre sus muros. Majestuosa y única, allí se dan cita los mandos militares, políticos y místicos del reino. Está situada en el extremo de la región, en una zona privilegiada, a distancia del mar Crisma para poder defenderse, pero lo suficientemente cerca como para no necesitar una ciudad entre la capital y la costa. El Puerto de Palia sirve como gran embarcadero del reino.
A diestra y siniestra de Jerusalem, y a una distancia similar, se encuentran las ciudades de Tiara y Sagrario.
Tiara es una ciudad grande, la más grande tras la capital, cercana a varias minas de metales y al mayor bosque de Pontia del Norte, es una ciudad eminentemente artesana. Allí se dan cabida los mejores, y peores, artesanos de todo el reino. Desde simples herreros a orfebres de gran talento. Carpinteros, sastres, alfareros, torneros, vidrieros… Sus calles de colores y sus poderosos gremios destacan por encima de la guarnición apostada en la ciudad. Lejos de la guerra y centrados en sus artes, la ciudad prospera y nutre de manufacturas a todo el reino.
Sagrario por su parte es apenas una ciudad. La mayoría de la gente no ve en ella más que un gigantesco almacén. Rodeada por centenares de granjas, huertos y campos, está situada en las tierras más fértiles de todo el reino. Tierra volcánica llena de nutrientes que dan de comer a medio reino. Más allá de los campos también hay multitud de pastos ganaderos. Los silos, los enormes y numerosos silos son la visión más clara de la ciudad. Eso y la multitud de carros, carromatos y caravanas que entran y salen a todas horas de la ciudad para distribuir a los mercados el grano y la carne.
Fuera ya de la península, dos islas marcan la frontera marítima del reino.
La isla de Telos es la más alejada de la costa. Tres días de viaje con buen tiempo son necesarios para arribar a sus escarpadas laderas. Entrar es un misterio tan grande como el de cómo construyeron la única edificación de toda la pequeña isla, La Ciudadela. Una pequeña fortaleza, maciza, que da cobijo a los sacerdotes, una de las tres ramas de los Hijos de la Luz. Allí se guarda el conocimiento perdido y allí es donde el misticismo y la fe se unen para dar los poderes necesarios a la humanidad en su cruzada.
La isla de Cirio, a varios días de viaje de Telos, pero a poco más de uno de la costa peninsular, es una alargada y casi deshabitada isla. Solamente el Puerto de Estola es habitado en las temporadas de pesca. La isla tiene una situación magnífica para la pesca durante los seis meses en los que miles de bancos acuden a sus alrededores. De forma permanente sólo hay una pequeña guarnición al mando de un Guardián.
Todas las ciudades poseen un gobernador civil nombrado por el Consejo Real y otro militar nombrado por el Alto Mando. Estos dos órganos representan el poder fáctico en el Reino de Edén. El primero está regido, nunca mejor dicho, por el Sumo Monarca, una figura sacrosanta cuya elección corre a cargo del Colegio de Príncipes Electores. El cargo es vitalicio y otorga los poderes de nombrar a nuevos príncipes electores. El rey administra las cuestiones culturales, sociales y económicas del reino. Mientras que las cuestiones militares son cosas del Alto Mando. El actual Sumo Monarca es Matheus III.
El Alto Mando está formado por los capitanes de todas las ramas del ejército y lo preside el Capitán General, puesto también vitalicio y elegido por el resto de capitanes. Existen un total de cinco capitanías: Capitán de la Guardia, Capitán de la Cruzada, Capitán de la Soldadesca, Capitán de la Leva y el ya citado Capitán General. El actual Capitán General es Lucaro de Cirio.
Tanto a las reuniones del Consejo Real como a las del Alto Mando suele ser invitado el Sumo Sacerdote de la Ciudadela.

CULTURA Y SOCIEDAD
   La base de la sociedad de Edén es la guerra eterna contra los Señores de la Oscuridad, la Cruzada contra el Abismo. Todos los aspectos sociales, culturales y económicos están supeditados a ello. Viven en una economía de guerra. Se trata de una sociedad asediada por la aniquilación, que subsiste batallando por resistir un día más con la esperanza de encontrar el resquicio que le permita pasar a la contraofensiva.
   El idioma que se habla en el Reino de Edén es una mezcolanza de diversos idiomas antiguos, aquellos que los humanos que fundaron el reino fueron sintetizando hasta hacerlos converger en uno solo: la Alta Lengua. Con el paso del tiempo se ha ido ampliando, perfeccionando y a día de hoy es la gran lengua común del reino. Aunque es posible encontrar todavía dialectos y palabras que algunas personas no entiendan, todo el mundo es capaz de entenderse. Sólo fuera de las fronteras del reino, entre los humanos rendidos a las tinieblas, es posible encontrar otras lenguas humanas ahora corruptas por el paso del tiempo.
   La cultura y la educación se dirigen a mantener en alerta a la población, a crear un espíritu que luche contra el derrotismo e inflame en los corazones de los más jóvenes el valor para ir a la guerra santa contra el enemigo. Una sociedad militarizada que tiene una clara punta de lanza: los Hijos de la Luz. Éstos son la vanguardia militar de la humanidad, la fuerza de élite del Reino de Edén.
   Los Hijos de la Luz se dividen en tres ramas: Cruzados, Guardianes y Sacerdotes.
   Los Cruzados son el brazo principal. No son soldados, son guerreros. La élite dentro de las fuerzas de la humanidad. Al igual que el resto de los Hijos de la Luz son criados desde pequeños y entrenados para hacer frente física y mentalmente a las fuerzas del Abismo. Su devoción va pareja a su fe, con el añadido de una formación sólida y un raciocinio para analizar y actuar en cada situación de la mejor forma posible. Son ellos los que se adentran en La Nada y los que habitan mayormente en Mitra y en Último Bastión.
   Los Guardianes son las fuerzas del orden en Edén. Soldados bien entrenados en combate y formados en la Única y Suprema Ley. Dentro de las ciudades son la protección y el orden, fuera hacen las veces de juez, jurado y verdugo a falta de una autoridad civil o militar. Mantienen el orden, protegen a la población, cuidan los caminos y asisten en emergencias y disturbios. Son el cuerpo más numeroso de los Hijos de la Luz. Su centro de mando se encuentra en la capital del reino, en Jerusalem.
   Los Sacerdotes son los sabios místicos dentro de los Hijos de la Luz. Su formación es fundamentalmente académica; estudian el conocimiento perdido, las ciencias pasadas y presentes y son los grandes maestros de la Liturgia, los poderes emanados de la fe que los Cielos otorgaron a la humanidad para luchar contra el Abismo. Son pocos y desconcertantes, parecen saber más que nadie aunque pocas veces dan respuesta a las preguntas que se les formulan. Su bastión se encuentra en La Ciudadela, en la isla de Telos.
   Sometida a una guerra que parece no tener fin, la sociedad de Edén difiere según donde se viva. Los habitantes de Jerusalem, Tiara o Sagrario tienen la suerte de vivir en paz y tranquilidad, alejados de las zonas de peligro. Lo mismo sucede con los pocos habitantes de las islas de Telos y Cirio. Los habitantes de Mitra si bien no se enfrentan a los peligros emanados del Abismo, sí tienen una mayor conciencia al estar tan cerca de Último Bastión y servir como ciudad reposo a los cruzados. Vivan o no con cierta paz, todos son conscientes de las dificultades por las que pasan y aunque a veces se les olvide, están a un solo paso de la derrota.
   Toda la economía de Edén está supeditada a la guerra. Su producción agrícola y ganadera cubre en primer término las necesidades del ejército y en un segundo plano las de la población. Lo mismo sucede con las manufacturas. A pesar de ello el paso del tiempo y la estabilización de la guerra ha permitido generar cierta sociedad comercial, apareciendo cada vez más un mayor número de bienes de consumo para la población en general. El reino abastece a la población de un mínimo para subsistir, más lo que luego cada habitante pueda costearse con su trabajo. No existe la banca y la usura está prohibida. Si bien existen personas más ricas que otras, la pobreza está prácticamente erradicada. Solamente algunos habitantes, marginales y parias, han terminado cayendo en desagracia y siendo considerados pobres a tales efectos. Hay más trabajo que trabajadores, es por ello – y por la necesidad de aumentar en número ante el enemigo – que el Consejo Real anima a tener cuantos más hijos mejor, asegurando desde el gobierno trabajo y un mínimo de alimentos para todo Edén.
Aunque en un principio era el trueque y no la moneda la que regía la economía del reino, pronto se dieron cuenta de lo inestable de ese modelo. La mayoría de los habitantes del reino utilizan en sus transacciones comerciales los Escudos y las Coronas. Los primeros son unas pequeñas monedas de plata. Mientras que las Coronas son de oro. Para cantidades mucho mayores se utiliza el Talento. Diez Escudos suponen una corona y cien coronas un talento. La base de su valor es el pan, siendo un escudo el precio establecido de una barra de pan. Un trabajador bien situado ganaría una corona al día. El sueldo medio es algo más bajo, entre 4 y 6 escudos diarios. En el caso de cruzados, guardianes y sacerdotes, no reciben un sueldo ya que todas sus necesidades quedan cubiertas por el reino.
Todos estos condicionantes también han afectado a nivel social. Las personas fundadoras del Reino de Edén provenían de distintos lugares del Orbe, con costumbres y comportamientos diferentes. A lo largo de este tiempo todos esos elementos antes propios se han ido diluyendo para unificarse en una sola cultura. Lo mismo ha sucedido a nivel racial; el mestizaje y los matrimonios interraciales son plenamente aceptados y de uso común. Una cosa similar ha sucedido con la igualdad de sexo; hombres y mujeres gozan de un estatus y consideración equiparables, con la excepción de la presión ejercida a nivel social sobre la población en general, y las mujeres en particular, para que tengan descendencia. A la hora de luchar contra el Abismo, no hay  diferencias de sexo o raza que valgan.
   
LITURGIA
   La Liturgia es el nombre que los fundadores del reino dieron a los poderes entregados por los Cielos a la humanidad. Se trata de un conjunto de poderes que algunos humanos con capaces de utilizar. La Liturgia se basa en la fe en uno mismo, la humanidad y en la victoria contra las tinieblas. Si en algún momento alguna de estos pilares flaquea, la Liturgia se ve gravemente afectada. Es por ello que sus practicantes suelen ser personas de gran templanza y fuerza de voluntad.
   Salvo poquísimas excepciones, los únicos autorizados a utilizar la Liturgia son los Hijos de la Luz. Los pocos capaces de usarla que no están en alguno de los tres brazos suelen ser altos cargos del reino. Su estudio y entrenamiento lleva años, pocos, muy pocos, son capaces de utilizar la Liturgia plenamente con menos de una década de formación. Es por eso que la mayoría utiliza de los Hijos de la Luz se concentra en una pequeña fracción de su potencial. Con el paso del tiempo se ha normativizado e institucionalizado el estudio de la Liturgia, concentrando y limitando el acceso a ella. De esta forma solamente los sacerdotes tienen libre elección a la hora de elegir cuánto desean estudiar, mientras que a cruzados y sobre todo a guardianes solamente se les permite formarse en alguna de los ordos.
La Liturgia se divide en cinco ordos o grupos:
El Ordo de Michahel permite a sus practicantes fortalecer el cuerpo y la mente a la hora de afrontar el mal en cualquiera de sus formas. Permite dotar de capacidades increíbles al guerrero para luchar contra las hordas del Abismo.
El Ordo de Jibrail permite a sus practicantes hacer de su palabra y su voz una fuerza demoledora ante la voluntad de los demás. La persuasión y la oratoria necesarias para liderar la guerra eterna contra el Abismo.
El Ordo de Ramiel permite a sus practicantes sanar heridas y enfermedades que de otro modo sería imposible, así como ayudar al cuerpo malherido a mejorar más rápidamente.
El Ordo de Saryel permite a sus practicantes ver más allá de lo que una persona dice o hace. Averiguar intenciones ocultas, falsedades y engaños, así como ilusiones malignas y trampas ocultas.
El Ordo de Raüel permite a sus practicantes imponer el orden sobre el caos, la armonía sobre la disensión y la justicia por encima de todas las cosas. Una fuerza necesaria para mantener la unidad en los momentos más difíciles.
   Es en la isla de Telos, en su inexpugnable Ciudadela donde se guardan los misterios de la Liturgia. Allí el Sumo Sacerdote y el Consejo de Sabios protegen los conocimientos de la humanidad y tratan de recobrar la sabiduría antigua. El Consejo de Sabios está formado por los más ancianos sacerdotes, aquellos que han llevado una larga vida de estudio y práctica litúrgica. El más anciano de todos es el Sumo Sacerdote. La actual Sumo Sacerdote es Johanna de Jerusalem.

EL ABISMO
   El Abismo es el nombre dado por los antiguos humanos a la gigantesca obertura en la tierra de la que brotaron las tinieblas. A día de hoy se sabe que se encuentra más allá del desierto de la Nada, aunque su situación exacta se ha perdido por el momento. De allí surgieron los tres Señores de la Oscuridad y sus malévolas criaturas. Su extensión es desconocida, aunque su influencia ha cubierto la casi totalidad del Orbe.
   Los tres Señores Oscuros, títulos que se autoimpusieron, son unas entidades de origen y forma desconocida. A día de hoy nadie ha sobrevivido a un enfrentamiento con ellos. Las descripciones que han llegado son confusas e incluso contradictorias, siempre obtenidas de aquellos humanos que se doblegaron a su poder. A estos humanos se les dio desde Edén el nombre de serviles. Son las huestes menores y más numerosas, utilizadas a modo de levas o soldados poco experimentados.
   El gran peligro de los Señores Oscuros son sus criaturas. Cada uno utiliza una en concreto, totalmente diferente de las otras, tanto en apariencia como en poderes.
   El Señor de las Bestias utiliza a las Aberraciones. Una suerte de criaturas monstruosas y de aspecto horrible que causan pavor y destrucción allá por donde campan. Son de inteligencia escasa pero de un gran poder, fuerza y resistencia física.
   El Señor de los Espejos utiliza a los Espectros. Seres translúcidos y esbeltos, que no pueden ser dañados de ninguna forma mundana. Poseen una gran inteligencia y son reacios al combate directo. Suelen utilizar sus poderes malignos para confundir y acabar con sus objetivos.
   El Señor del Abismo utiliza a los Devoradores. Son las peores criaturas de todas. Su número es escaso, pero su poder inmenso. Gran fuerza y gran inteligencia acompañan a estas perturbadoras criaturas. Son capaces de penetrar en el alma humana y corromperla, devorando su esencia y poder, y así creciendo ellos en poder.
   Contra ellas, la única opción viable es la utilización de la Liturgia, así como las Armas Sagradas de los cruzados. Aunque aun con esas armas y capacidades, los enfrentamientos siguen siendo tremendamente mortales. También existen las llamadas Sombras, seres aparentemente inofensivos pero que pueden poner en más de un aprieto a los Hijos de la Luz.
   La Cruzada contra el Abismo lleva más de trescientos años en marcha y no hay ningún atisbo de esperanza de hacer que cambien las tornas. La humanidad lleva décadas de mera resistencia, sin tener apenas iniciativa estratégica. El Abismo controla la mayor parte del mundo conocido y los otros reinos existentes bien son vasallos de los Señores de la Oscuridad, o se trata de sociedades primitivas y de pequeño tamaño sin interés alguno. Hay quien se conforma con resistir y afirma que ese debe ser el objetivo, perpetuar la especie dentro de los muros seguros del Reino de Edén, edificando, asentando y consolidando las defensa y el poder en el territorio que todavía es nuestro. Otros sin embargo creen que es hora de pasar a la ofensiva. La humanidad jamás había estado tan preparada, había sido tan numerosa ni había tenido tanto que ganar.
« última modificación: 18 de Junio de 2017, 12:34:29 pm por Kael Valente »
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Re:El Orbe Oscuro
« Respuesta #1 en: 10 de Junio de 2017, 04:49:35 pm »
Pues, oye, que la idea mola lo suyo. Me da un ligero aire a La Rueda del Tiempo y a la saga de Tramorea, pero más oscuro. Igual queda algo maniqueísta eso de la Luz contra la Oscuridad, pero es típico del género que los personajes siempre sean del lado de "los buenos", por lo que no desentona.

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Re:El Orbe Oscuro
« Respuesta #2 en: 10 de Junio de 2017, 04:58:49 pm »
No conozco las referencias más que de nombre.

Sí, a ver, no es nada especialmente original y parte de la gracia es la concepción dualista del mundo de bien contra el mal etc pero tampoco pretendía nada, solo un pequeño escenario para partidas sin complejidades.
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Re:El Orbe Oscuro
« Respuesta #3 en: 10 de Junio de 2017, 05:22:53 pm »
No, tranquilo, solo me suenan un par de referencias esporádicas (en la primera también había una grieta habitada por criaturas, y en la segunda un recinto donde se adiestran guerreros especiales) , y no son lo mismo que tú comentas.

Además, esa dualidad de blanco/negro que presentas también puede generar cosas interesantes: autoridades que lo ven todo blanco o negro, adoctrinamiento religioso, disputas entre distintas órdenes, acusaciones por herejía a la primera de cambio,  riesgo de corrupción, la vanidad que puedes surgir por ser "los elegidos"... No subestimes lo que has creado, porque le veo potencial ;).

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Re:El Orbe Oscuro
« Respuesta #4 en: 11 de Junio de 2017, 09:21:49 pm »
 +10 ;)
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Re:El Orbe Oscuro
« Respuesta #5 en: 13 de Junio de 2017, 12:05:33 am »
Una cosa que igual le pegaría es cierto tono al dogs in the vineyard, ¿conoces el juego? La premisa básica es que los personajes son los "perros de dios", una mezcla entre sheriff e inquisidores, que van por ahí impartiendo justicia. La gracia es que su palabra es la ley, y que cada uno de ellos puede ser juez, jurado, y verdugo, a su total albedrío  eek.

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Re:Crónicas del Orbe Oscuro
« Respuesta #6 en: 18 de Junio de 2017, 12:35:02 pm »
Dudo con el nombre para la ambientación: Crónicas del Orbe Oscuro o Cuentos del Orbe Oscuro.
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Re:Crónicas del Orbe Oscuro
« Respuesta #7 en: 18 de Junio de 2017, 03:18:44 pm »
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Re:Crónicas del Orbe Oscuro
« Respuesta #8 en: 22 de Junio de 2017, 02:26:10 pm »
Crónicas suena más oscuro y solemne. Cuentos queda más aventurero. No me decido  :-\.