Autor Tema: Citas  (Leído 14736 veces)

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Re:Citas
« Respuesta #150 en: 05 de Agosto de 2017, 10:31:13 am »
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Si  cualquiera  de  los  dos  necesitaba  confirmar  ese  vínculo, el  otro  respondía  a  la seducción con pasión. Sólo había  ocurrido tres  veces  en los  tres  años  que  estuvieron en Sabishii,  y  sin embargo  Nirgal  sabía  por  esos  encuentros  que  los  dos  estaban unidos, por  la infancia  común  y  todo lo  que  había  ocurrido en  ella, sí, pero también por  algo más. Todo lo que  hacían juntos  era  diferente  de  lo que  hacían con otras  personas, más  intenso.

Marte Verde (Kim Stanley Robinson)

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Pero la  infancia  no son solamente  esos años.  La  integran  también las  opiniones  que  uno tiene  sobre  esos  años  después. Por  eso nuestra infancia dura tanto.

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Es  imposible crear un movimiento con más de cinco personas sin que haya al menos un idiota.

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« última modificación: 07 de Agosto de 2017, 11:17:12 am por Cifuentes »
"En mi opinión esa libertad no es tal ni sus límites son tan amplios se cree normalmente... A no ser que te portes como un capullo."
"El aumentar el numero de reglas suele dar ocasión para que discurran maliciosamente, trampearlas, o evadirse de la carga que imponen"

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Re:Citas
« Respuesta #151 en: 09 de Agosto de 2017, 08:23:14 am »
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Era  como  vivir con un gran felino en el  rover, una  pantera  que  lo mismo ronroneaba  en  el  regazo de  uno que lo  derribaba al  suelo,  pero  en  cualquiera de los  casos  se movía con  una  gracia nerviosa y  exquisita.

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Todas  esas  elucubraciones  se desvanecieron  cuando  Jackie le  soltó  la mano  y empezó  a  quitarse  el  guante.  Nirgal la  imitó,  y  enrolló  el tejido  elástico  hasta dejar  la muñeca  al  descubierto  y  liberar  el  pulgar, luego  el  guante  dejó  escapar  sus  dedos. Estaban a 278°,  calculó,  una temperatura fresca pero  no  particularmente  fría.  Y  entonces  una oleada de  aire  cálido lo embistió, seguida  por  una  tórrida, quizás  a  315° kelvin, que  pasó rápidamente,  y  volvió el  estimulante  frío al  que  había  expuesto la  mano al  principio. Mientras  se quitaba el  otro  guante,  advirtió  que la temperatura cambiaba  con  cada ráfaga de viento.  Jackie  ya había abierto  la cremallera que unía  la chaqueta al  casco  y  la  frontal,  y cuando Nirgal  la  miró ella  desnudó la  parte  superior  de  su cuerpo. El  aire  le  puso la  piel  de gallina,  como las  garras  de  un gato rozando el  agua. Se  inclinó para  quitarse  las  botas,  y  el tanque de aire se acomodó  en  el  hueco  de su  espalda,  las  costillas  marcándosele bajo  la piel.  Nirgal  se acercó  a ella  y  le bajó  los  pantalones.  Jackie se incorporó  y  lo  atrajo  hacia sí y  lo  arrastró  hasta el  suelo.  Se retorcieron  entrelazados  para colocarse sobre las almohadillas  aislantes;  el  suelo estaba  muy  frío. Se  despojaron del  resto de  las  ropas,  y  ella se echó  de  espaldas  con  el  tanque de aire sobre  el  hombro  derecho  de el.  Nirgal  se tendió sobre ella:  en  el  aire  gélido  el  cuerpo  de Jackie  estaba increíblemente  caliente,  irradiaba calor  como  la lava.  Ráfagas  de calor  empujaban  a Nirgal  desde abajo  y  desde los  lados,  el viento caliente  y  seco  y  el  cuerpo rosado  y  musculoso de  la  muchacha, que  lo envolvía  con fuerza  con sus  piernas  y  brazos, sorprendentemente  tangible  a  la  luz  del  sol.  Los  visores entrechocaron.  Los  cascos  bombeaban aire  a  un ritmo frenético para  compensar  el  que  se perdía  por  los  hombros.  Se  miraron largamente  a  los  ojos,  separados  por  la  doble  capa  de cristal, lo único que  les  impedía  fundirse  en  un solo ser.  La  sensación  era  tan intensa  que parecía  peligrosa:  chocaron una  y  otra  vez,  expresando el  deseo de  fundirse, pero sabiéndose  a  salvo.  Las  pupilas  de  Jackie  tenían un extraño ribete  vibrante.  Las  diminutas ventanas  negras  eran más  profundas  que  cualquier  agujero  de transición,  una caída hacia el centro del  universo. Nirgal  tuvo que  apartar  los  ojos. Se  incorporó sobre  ella  y  contempló el  cuerpo largo  y  turbador, aunque  menos  que  las  profundidades  de  esos  ojos.  Los  hombros esbeltos, el  ombligo ovalado, la  femenina  longitud de  los  muslos... Nirgal  tuvo que  cerrar los  ojos. El  suelo temblaba  debajo, moviéndose  con Jackie,  y  Nirgal  creyó hundirse  en el planeta, femenino  y  salvaje. Ambos  yacían completamente  inmóviles,  y  sin embargo el mundo los  hacía  vibrar  con un gentil  pero intenso rapto sísmico. Roca  viva.  Los  nervios  y la  piel  de  Nirgal  vibraron  y  cantaron  y  él  volvió  la  mirada  al  magma  que  fluía  y  entonces todo se  fundió.

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"En mi opinión esa libertad no es tal ni sus límites son tan amplios se cree normalmente... A no ser que te portes como un capullo."
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Re:Citas
« Respuesta #152 en: 15 de Agosto de 2017, 12:17:31 am »
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—¡Tenemos que discutirlo absolutamente todo! Aun en el caso de que no quisieran ningún estado, o un estado mínimo, tendrían que discutir punto por punto. Sobre todo porque algunas minorías quieren mantener el sistema económico y político que salvaguarda su situación privilegiada. Eso son los libertarios, anarquistas que desean que la policía los proteja de sus esclavos. ¡No! Si se quiere conseguir un estado mínimo, hay que discutirlo todo.

Marte Verde (Kim Stanley Robinson)

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—¡Ustedes no harán más que repetir la catástrofe socialista!


—No juzgues tan a la ligera ese período —replicó Vlad—. Los países socialistas
estaban amenazados por el capitalismo exterior y la corrupción interior, y no hay sistema capaz de sobrevivir a eso. No hay que tirar al bebé socialista con el agua de baño estalinista, o perderemos muchos conceptos que necesitamos. La Tierra está en manos del poder que derrotó al socialismo, y ese poder es una jerarquía irracional y destructiva. ¿Cómo podemos tratar con él sin que nos aplaste? Tenemos que buscar la solución donde sea, incluso en los sistemas que el presente orden de cosas derrotó
Marte Verde (Kim Stanley Robinson)

La política ficción especulativa de la saga de Marte es uno de los elementos que mas me atraen. Mas allá del artificio estético la ciencia ficción, la buena ciencia ficción, es una reflexión sobre modelos sociales.
"En mi opinión esa libertad no es tal ni sus límites son tan amplios se cree normalmente... A no ser que te portes como un capullo."
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« Respuesta #153 en: 17 de Agosto de 2017, 01:10:02 am »
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Una metanacional se hace cargo de la deuda exterior y de la economía interna de sus estados clientes, más o menos como hicieron las Naciones Unidas en Camboya, o como Praxis en Sri Lanka, pero con una intervención mucho más amplia. En esa relación, el gobierno cliente se convierte en la agencia que impone la política económica de la metanacional. En general, adoptan lo que se llama medidas de austeridad, pero todos los empleados del gobierno están mucho mejor pagados que antes, incluyendo la policía y los servicios de inteligencia. En este punto, pues, la nación está comprada. Y todas las metanacionales tienen recursos para  comprar varias naciones.

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La meta de la economía marciana no debe ser el desarrollo sostenible, sino una prosperidad sostenible para la biosfera entera.

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—Caramba, esto es pura religión —decía alguien sentado en el suelo—, y me gustan los cuerpos bonitos, pero mezclar estado y religión es un asunto peligroso.

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