Vale... ¿sólo era eso? Pffff, nada nuevo bajo el sol, los productos derivados de Star Wars han sido casi siempre de ese tenor. El papel higiénico con la efigie de Vader en cada hoja se remonta a los años 80, creo.
Para mí la situación es exactamente la misma que en 1977: unas películas muy chulas que producen una retahíla de productos derivados: algunos chorras, otros no tan chorras y otros decididamente interesantes. En los 90 yo compraba los The Art of..., las maquetas de ERTL, el juego de rol y sus suplementos... y el papel higiénico, los mugs, las camisetas y otras chorradas las ignoraba. Pero cuidao, que cada cual es libre de comprarse esas cosas si es su ilusión, pensad por ejemplo en una quinceañera que sea fan de Star Wars por un lado y fan de esos programas de televisión al estilo de Operación triunfo... pues ya está: ya hay mercado para lanzar un producto vendible.
Sinceramente no veo donde está el problema: o se condena la carga de estupidez o aculturación que hay en la así llamada subcultura y en todo el tinglado económico que se ha montado a su alrededor, o no se condena esa carga y se deja que hasta la más mínima deriva pueda materializarse en el mercado. Hasta ahora es esto último lo que hemos hecho todos los consumidores de subcultura: apostar por la libertad y el derecho de cada uno a que le guste esto o lo otro... ¿o me equivoco?